Bajar las persianas por completo durante la noche no es lo aconsejable, sino que se recomienda dejar unos centímetros de espacio, aunque hay una alternativa

ventanas dormir

Un pequeño gesto que puede marcar una gran diferencia tanto en la calidad del descanso

En muchos hogares existe una discusión que parece repetirse noche tras noche. Por un lado están quienes necesitan dormir en completa oscuridad y no toleran la más mínima entrada de luz. Por otro, quienes prefieren dejar una pequeña rendija en la persiana para evitar despertarse en una habitación completamente a oscuras o para facilitar la orientación durante la noche.

Aunque pueda parecer una simple cuestión de preferencias personales, la ciencia lleva años estudiando cómo influye la luz en nuestros ciclos de sueño. Y la conclusión de numerosos expertos es clara: no toda la oscuridad es igual ni toda la luz resulta perjudicial.

De hecho, según explica el divulgador sanitario conocido en redes sociales como @farmaceuticofernandez, mantener las persianas totalmente cerradas durante toda la noche podría no ser siempre la opción más recomendable.

El papel de la luz natural en el despertar

Nuestro organismo funciona siguiendo un reloj biológico interno conocido como ritmo circadiano. Este sistema regula funciones tan importantes como el sueño, la temperatura corporal, la producción hormonal o los niveles de energía.

La luz natural es uno de los principales factores que ayudan a sincronizar ese reloj interno. Cuando los primeros rayos del sol entran en la habitación al amanecer, el cerebro recibe una señal que favorece el despertar progresivo y ayuda al organismo a prepararse para comenzar el día.

Por este motivo, muchos especialistas consideran beneficioso permitir una ligera entrada de luz natural durante las primeras horas de la mañana. En determinadas circunstancias, incluso recomiendan dormir con la persiana parcialmente abierta para facilitar un despertar más natural y menos brusco.

El verdadero problema

Mientras que la luz solar ayuda a regular correctamente los ciclos biológicos, las fuentes de iluminación artificial durante la noche pueden tener el efecto contrario. Farolas, escaparates iluminados, carteles luminosos o incluso las luces procedentes de edificios cercanos pueden interferir en el descanso.

La razón es que este tipo de iluminación puede inhibir la producción de melatonina, una hormona fundamental para conciliar el sueño y mantenerlo de forma estable durante la noche. Como consecuencia, puede aumentar la dificultad para quedarse dormido, producirse despertares más frecuentes o reducirse la calidad general del sueño.

¿Persiana completamente cerrada o ligeramente abierta?

La respuesta depende en gran medida de las condiciones de cada dormitorio. Si la ventana da a una calle tranquila, sin contaminación lumínica significativa, dejar algunos centímetros abiertos puede ser una forma sencilla de aprovechar los beneficios de la luz natural al amanecer.

En cambio, cuando la vivienda se encuentra en una zona urbana muy iluminada o cerca de focos de luz artificial permanentes, lo más recomendable suele ser bloquear esa iluminación nocturna para proteger el descanso. En estos casos, la oscuridad sigue siendo una aliada importante para garantizar un sueño reparador.

Fotografía de portada | Foto de Pedro Ribeiro en Unsplash

En Decoesfera | Ni cortinas ni estores: los españoles somos los únicos europeos que usamos persianas, y este es el motivo

En Decoesfera | Adiós a las persianas con el invento de Ikea más vendido en España: es fácil de instalar y protege de miradas indiscretas

Ver todos los comentarios en https://decoracion.trendencias.com

VER 0 Comentario