
Suele pasar que los aires acondicionados suelen estropearse y dejar de funcionar justo cuando los termómetros están disparados y justo en el momento que más falta hace que funcionen a pleno rendimiento.
También nos puede pasar que siga funcionando, pero que en medio de una ola de calor no funcione tan bien como debería, o incluso que se apague de vez en cuando. Por eso hoy os traemos varias señales que nos pueden estar indicando un aire acondicionado averiado o a punto de estarlo.
Señales de que el aire acondicionado podría no funcionar como debería
Antes de que la unidad de aire acondicionado llegue a estropearse del todo, hay una serie de señales que nos están advirtiendo de que algo no va bien.
- El aire que expulsa no es tan frío como habitualmente.
- Se enciende y apaga de forma frecuente.
- Se escuchan chirridos o zumbidos que nunca habías oído.
- Gotea agua.
- Recibes facturas de luz más altas que de costumbre.
Aún así, antes de decidir cambiar tu unidad de aire acondicionado, debes comprobar que esos pequeños fallos no se deben a causas que son solucionables y de mantenimiento para evitar renovar la unidad sin motivo.
- Mantener el filtro del aire acondicionado limpio es clave para garantizar que tu máquina funcione bien. Un filtro sucio puede reducir la eficiencia de tu máquina, y con ella, la capacidad de enfriamiento. Además, un filtro sucio también puede provocar que la unidad se encienda y se apague frecuentemente.
- La máquina no tiene la potencia que debería. Si tu unidad se apaga y se enciende con frecuencia, puede ser que no tenga la potencia necesaria para enfriar la habitación. Es decir, tienes instalada una máquina con una potencia menor que la que necesitas.
- Por Sobrecarga. Los equipos de aire acondicionado pueden trabajar al límite durante una ola de calor o cuando funcionan muchas horas seguidas. En esas condiciones es posible que les cueste más mantener la temperatura programada.
- Si tu unidad de aire acondicionado no funciona como debiera, también puede deberse a problemas con el suministro de energía. Sobre todo, cuando hay picos de consumo en los que la demanda de electricidad está disparada y puede haber caídas de voltaje porque todo el mundo tiene los aires acondicionados a tope. Si la unidad vuele a funcionar correctamente tras esos problemas, es un problema de la red y no de tu unidad.
- El drenaje de condensado está bloqueado. Si está obstruido, la máquina no funcionará de forma óptima.
- Las aletas están dobladas. Las aletas del intercambiador pueden doblarse o acumular suciedad, dificultando el paso del aire y reduciendo el rendimiento del equipo.
- Hay un fallo en el interior de la unidad. Si has comprobado todo lo hablado hasta ahora, probablemente tu máquina tiene un problema. Puede haber un problema con el compresor, tener los niveles de refrigerante bajos, tener una fuga de agua por una junta defectuosa... En el caso de los chirridos o ruidos extraños, pueden producirse por componentes sueltos o por un fallo en el motor.
En este caso, si te estás planteando si hay que cambiar la unidad entera, o si es mejor repararla, todo dependerá de factores como la antigüedad de tu máquina de aire acondicionado. Si tiene más de ocho o diez años, es posible que te cueste menos reemplazarla que encontrar las piezas que deben utilizarse para realizar la reparación.
Fotografías | Alireza Kaviani para Pexels
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