
Más allá de esta limpieza en profundidad, revisar periódicamente el filtro es uno de los hábitos de mantenimiento más importantes
Aunque por normal general creemos que el lavavajillas al estar siempre en remojo y con detergente, se queda siempre limpio, no es así. Este electrodoméstico también necesita su limpieza a fondo. Prueba de ello es el momento en que sentimos que ya no limpia tan bien, que deja los vasos con restos de cal o incluso aparecen malos olores al abrirlo.
Por eso, de vez en cuando conviene detener la rutina y hacer una limpieza más profunda. La experta en limpieza Tamara Martínez (@lasprincesasdetamara) ha compartido su particular método para dejar el lavavajillas a punto y acabar con la suciedad que se esconde en algunos de sus rincones menos accesibles.
Su fórmula combina vinagre de limpieza, jabón de platos, bicarbonato y crema limpiadora, además de algunas herramientas tan sencillas como una esponja suave, un pequeño cepillo y un cepillo de dientes.
Desmontar las piezas del lavavajillas
Antes de empezar a aplicar cualquier producto, Tamara Martínez recomienda sacar algunas de las piezas desmontables del interior del lavavajillas. En concreto, el aspa, la rejilla y el filtro.
Es precisamente en estas zonas donde puede acumularse buena parte de la suciedad. Los restos de comida que se desprenden de los platos durante los lavados pueden acabar en el filtro y, si no se retiran periódicamente, contribuir a que aparezcan malos olores o problemas de desagüe.
La experta pone el foco especialmente en el filtro, una pieza que conviene revisar con frecuencia. Para limpiarlo utiliza vinagre de limpieza y jabón de platos, ayudándose de un cepillo pequeño que le permite acceder a las diferentes ranuras y retirar los restos que quedan atrapados.
Un cepillito para llegar a todos los rincones
La limpieza de un electrodoméstico no consiste únicamente en pasar una bayeta por las superficies visibles. En el caso del lavavajillas, algunos de los puntos donde más suciedad puede concentrarse son precisamente los más difíciles de alcanzar. Por eso, Tamara utiliza un cepillo pequeño para limpiar las ranuras del filtro y un cepillo de dientes para llegar posteriormente a rincones más estrechos.
Es un recurso sencillo que resulta especialmente práctico para zonas alrededor del sumidero, juntas y pequeñas cavidades en las que una esponja convencional puede no entrar correctamente.
Cómo limpia la zona del sumidero
Una de las partes a las que la experta presta especial atención es la zona del sumidero. Para esta área utiliza crema limpiadora CIF y vinagre de limpieza, aplicándolos con una esponja suave.
Después, vuelve a recurrir al cepillo de dientes para trabajar las zonas más pequeñas y los rincones de difícil acceso. La recomendación es realizar la limpieza con cuidado, especialmente alrededor de las piezas y componentes del aparato, evitando manipular elementos que no estén diseñados para retirarse.
Una vez terminada esta parte del proceso, Tamara aclara todo con agua bien caliente, eliminando los restos de los productos y de la suciedad que se hayan desprendido durante la limpieza.
El último paso para eliminar los malos olores
Después de limpiar manualmente las piezas y el interior, llega el paso final del método de Tamara Martínez. La experta explica que espolvorea una pequeña cantidad de bicarbonato en el interior del lavavajillas, coloca después un vaso lleno de vinagre de limpieza y selecciona un ciclo corto con agua caliente.
De esta manera, el lavavajillas realiza un ciclo de mantenimiento después de haber limpiado previamente las zonas más problemáticas de forma manual. El objetivo de este último paso es completar la limpieza y ayudar a combatir los olores que pueden quedar en el interior del electrodoméstico.
Fotografías | Vía @lasprincesasdetamara
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