
La cantante dejó atrás la vida en Madrid para instalarse en un entorno rural donde lleva varios años y asegura haber encontrado una forma de vida mucho más sencilla
Eva Amaral pasa buena parte del año entre escenarios, conciertos y viajes. Actualmente está inmersa en su Dolce Vita Tour, que terminará en diciembre con actuaciones en Barcelona y Madrid. Sin embargo, cuando baja del escenario, su día a día transcurre en un lugar muy diferente: una pequeña aldea rodeada de naturaleza cuyo nombre ha preferido mantener en privado.
La cantante, nacida en Zaragoza en 1972, vivió durante años en Madrid debido a sus compromisos profesionales. Con el tiempo decidió cambiar la ciudad por el campo. En una entrevista a la Cadena SER, explicó que se había mudado siguiendo una especie de "llamada de la naturaleza" y que llevaba ya varios años viviendo allí.
Conectada con el entorno
Su nueva vida tiene poco que ver con la imagen que podría asociarse a una de las artistas más conocidas de España. Amaral habla de cocinar, observar animales, cuidar la casa o recoger leña como actividades habituales y asegura sentirse integrada en el lugar: para sus vecinos, explica, es simplemente una más.
Una casa de piedra y madera
Las imágenes que la propia cantante ha compartido permiten descubrir parte de la vivienda. La piedra y la madera dominan los interiores, con vigas vistas, suelos de madera y muebles antiguos combinados con piezas más actuales. No parece buscar una decoración perfectamente coordinada, de aquellas de revista, sino conservar el carácter de una auténtica casa rural que le haga sentir bien.
Uno de sus elementos protagonistas indiscutibles y necesarios es la chimenea, especialmente durante los meses fríos. Amaral también ha enseñado el espacio en el que almacena la leña y ha bromeado en redes sociales sobre el esfuerzo físico que supone transportarla y colocarla, comparándolo incluso con hacer ejercicio.
Pájaros al otro lado de la ventana
La cocina mantiene la misma estética sencilla con los utensilios a la vista, junto a tablas de madera, cestos de fibras naturales, recipientes metálicos y piezas de cerámica. Los revestimientos blancos se combinan con una zona superior en un tono azul verdoso.
Ahora bien, uno de sus rincones favoritos está fuera de la casa. La ventana de la cocina da directamente a un nogal, y la artista ha colocado pequeños comederos con semillas para atraer a los pájaros. Observarlos mientras cocina se ha convertido en parte de esa vida cotidiana que después también alimenta su energía sobre el escenario.
Un exterior lleno de vida
El exterior no podía ser menos: prolonga esa conexión con el campo. Amaral ha mostrado imágenes tendiendo la ropa sobre la hierba, con las montañas como fondo, además de zonas con sillas y hamacas para descansar cuando hace buen tiempo. Frutas, verduras y otros productos del entorno aparecen también habitualmente en las fotografías que comparte.
Después de años entre Zaragoza, Madrid y las giras por España, la cantante parece haber encontrado precisamente en esa sencillez su refugio. Piedra, madera, una chimenea, árboles y naturaleza sustituyen aquí a los grandes lujos, en una casa que funciona como contrapunto a la intensidad de su vida profesional.
Fotos | @evantartida/Instagram
En Decoesfera | Lamine Yamal enseña el rincón más privado de su mansión de Barcelona: cama gigante, ventanales de pared a pared y una sorprendente lámpara
Ver todos los comentarios en https://decoracion.trendencias.com
VER 0 Comentario